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Criadero Gatos Persas e Himalayos

El Criadero de Gatos Persas e Himalayos, fortunescats está ubicado en Cúcuta, Colombia

Nuestro criadero es un criadero familiar, los gatos persa son de un carácter dulce y apacible, la ternura y compañía constante, son características que hacen del persa una raza de gatos diferente a las demás.

Durante mi enamoramiento con la raza persa, encontré personas grandes en su corazón y conocimientos, que me ayudaron y compartieron con migo este amor por el mundo felino, gracias por tantos consejos.

Fortunescast está registrado en TICA ( The International Cats Association) con registro 24071. Sus pedigrees son de los más reconocidos linajes, siempre buscando la excelencia en la búsqueda del mejoramiento de la raza, linajes como, Ocalicos, Santiago, Joliet’s.

Nuestros ejemplares estan libres de PKD (enfermedad poliquística renal); han sido probados en su ADN, o el de sus padres.

LA RAZA

Raza es un grupo de animales con características similares en forma y comportamiento las cuales transmiten de generación en generación.

LA RAZA PERSA

El gato persa es una raza de gato caracterizada por tener una cara ancha y plana y un abundante pelaje de variados colores. Son considerados comúnmente como gatos aristocráticos (el 75% de los gatos de pedigree registrados es persas). Los primeros gatos persas fueron introducidos en Italia desde Persia (actual Irán) en la década de 1620 y a sus descendientes se les llamó de muchas maneras. La rama persa actual se desarrolló a finales de 1800 en Inglaterra y proviene del gato de Angora turco.

CARACTERISTICAS

Se caracteriza por ser de un tamaño mediano a grande y con el pelo largo. Tiene la cabeza redonda, maciza y el cráneo ancho. El frente es redondeado y los pómulos son fuertes y prominentes. Tiene el hocico corto y el mentón fuerte y lleno. Los ojos son grandes, redondos, bien abiertos y separados, de un color muy intenso y brillante. Las orejas del gato persa son pequeñas y redondeadas en las puntas y cubiertas de pelo que nace de dentro hacia afuera. Así, pasan desapercibidas, confundidas con el pelo largo del lomo, patas y la cabeza. La nariz chata y en medio de los dos ojos.

El cuerpo del gato persa es musculoso y redondeado y tiene una estructura ósea robusta. Destaca por encima de las patas que son pequeñas y gruesas.

Tiene el pelo abundante, espeso, largo y de tacto sedoso. La cola es peluda y redondeada en el extremo. Así, podemos decir que los gatos persas no destacan por ser esbeltos sino más bien macizos, redondeados y robustos.

El gato persa puede ser de colores muy variados. Hay gatos persas de un solo color igualado, intenso y sin tonos más claros, como el negro, el blanco, el azul, el chocolate, el lila, el rojo y el crema.

Los actuales gatos persas son de cuerpo compacto. Tienen un hocico respingón en una gran cabeza redonda. Su abundante y exuberante pelaje es su principal característica. Estos gatos son familiares, les encanta estar con los niños. Es un gato faldero. Su pelaje requiere un cepillado diario los baños regulares son también adecuados.

Existen también los persas himalayos, éstos difieren de los persas en el pelaje. Un gato persa himalayo tiene todas las características de un persa pero su pelaje es similar en color a los siameses. Un himalayo presenta las mismas variantes de color que los siameses, pudiendo denominarse en función del color de las partes distales (azul, chocolate rojo, lila, etc.).



Los gatos himalayos tienen los ojos azules, el punto de color o colorpoint debe estar en sus orejas, patas, lomo y cola y el resto del pelaje debe ser blanco o crema. Los puntos de color más comunes son: chocolate, lila, crema, flama, concha de tortuga carey, lince, azul.

Los gatos persas son de carácter tranquilo, se les dice tigres del sofá porque les gusta dormir y descansar. Esta raza de gatos exige mucho cuidado y dedicación por parte de los dueños.

TIPO DE PERSA, CALIDAD DEL GATO

SHOW CLASE: gato o gata de exposición, reproducción.

Cumple con las exigencias del estándar, un excelente feno y genotipo y es apto para la reproducción. Tienen su pedigrí y son los campeones en las exposiciones.

BREED CLASE: Gato apto para reproducción.

Gato que por apariencia o fenotipo no alcanza a ser show, por algún detalle imperceptible, pueden ir a exposiciones y ganar puntos, son de pedigrí completo y llevan buena genética, un gato breed produce gatos show, por ello sirven para reproducción.

PET CLASE: Gatos de compañía, no reproducción.

Son gatos Show o Breed pero se venden para mascota, castrados, se pueden presentar en exposiciones y ganar títulos ante federaciones felinas.

Castracion y esterilizacion felina

El tema de castrar o no al gato suele generar controversia. Es una decisión difícil que los dueños debemos tomar cuando elegimos compartir nuestra vida con este animal. Suele creerse que si lo castramos iremos en contra de su naturaleza (y en parte es así) y le privaremos que goce de su vida sexual. Pero lo cierto es que los animales no viven la sexualidad como las personas, para ellos el sexo es únicamente un proceso físico para reproducirse. Así que, de lo único que lo privaremos es de reproducirse.

Partiendo de esta base, queda en nuestras manos decidir cómo queremos que se desarrolle la convivencia con el gato durante los próximos años de nuestra vida. Si decidimos no castrar al animal, tenemos que saber que varias veces al año el gato o gata estará en celo y ello comportará una serie de consecuencias que debemos asumir y aceptar.

El celo

Los gatos tienen una maduración sexual muy rápida. Las gatas tienen su primer celo entre los cinco y los doce meses de edad (dependiendo de la raza, el peso, la salud o la presencia de otros gatos en su territorio) y los gatos algo más tarde (dependiendo más del peso que de la edad).

El período de actividad sexual también depende de varios factores como la alimentación, la salud o la estimulación por parte de señales de otros congéneres. Pero lo más determinante es la duración de las horas de luz y la temperatura.

En Europa central la gata doméstica suele entrar en período de celo en febrero, junio y octubre. Las de raza tienen el celo generalmente en febrero y junio. No es posible determinar la fecha exacta, ya que cada raza y cada gata tienen un ciclo particular.

Durante los días que dura el celo, la gata come menos, se mueve de un lado para otro, maúlla y frota su cabeza en objetos o personas conocidas. El día culminante del período (generalmente el tercero) la gata está más nerviosa, se contorsiona en el suelo cerca de la persona de confianza, aumenta el volumen y la frecuencia de sus maullidos (para atraer a los machos) y se lame las patas y los órganos geniales. Cuando se la acaricia, arquea su parte trasera, baja la parte delantera y patea con las patas posteriores.

Si a la gata en celo se le impide aparearse durante un tiempo prolongado puede sufrir trastornos hormonales y puede llegar a desarrollar un celo permanente (cada veinte días), un falso embarazo o incluso una piometra.

Al contrario que la gata, el macho puede tener el celo en cualquier momento, no lo tiene en períodos determinados. El gato demuestra que está en celo dejando salpicaduras de orín de un olor insoportable por toda la casa, maullando fuertemente, lamiéndose los genitales y moviéndose inquieto. El gato que no disponga de una gata en celo intentará forzar a gatas jóvenes o preñadas, incluso a gatitos macho.

La única manera de frenar estas conductas es someter al animal a una castración.

¿Que es la castracion?

La castración es la extirpación quirúrgica de las glándulas genitales; los testículos en el macho (castración) y los ovarios (ovariectomía) u ovarios y útero (ovariohisterectomía) en la hembra. Cuando las hormonas sexuales ya no son producidas, las apetencias sexuales del animal quedan suprimidas y por lo tanto, también el celo y el comportamiento que éste suponía.

¿Que es la esterilizacion?

Al contrario que la castración, la esterilización deja intactos los órganos sexuales, manteniendo el instinto sexual en los animales pero volviéndolos estériles. En esta operación no se extirpan las glándulas genitales productoras de hormonas (testículos y ovarios), solamente se cortan las vías espermáticas del gato (vasectomía) o bien los oviductos de la gata (ligadura de trompas). De esta manera las molestias del comportamiento sexual de los animales no quedan suprimidas, los gatos siguen maullando, estando nerviosos, escapándose de casa, vagabundeando y dejando restos de orín de un olor desagradable.

Que es mejor, castrar o esterilizar?

Depende de lo que queramos para nuestro gato será mejor una opción u otra. Si lo que principalmente queremos es erradicar la conducta que provoca el celo, la mejor opción es castrarlo. Si simplemente queremos que nuestra mascota no procree, sin importarnos las molestias del celo, lo más aconsejable es esterilizarla.

A pesar de que la castración es una operación sencilla, como toda intervención quirúrgica, tiene un cierto riesgo, principalmente debido al uso de los anestésicos. El día de la intervención, el animal debe llegar a quirófano sin haber comido nada durante las doce horas previas y sin haber bebido nada las seis antes. La operación en sí sólo dura unos pocos minutos en el caso de los machos y una media hora en el caso de las hembras.

A todos los machos (salvo complicaciones) y a algunas hembras se les permite marchar a casa el mismo día de la intervención. A la mayoría de las hembras se las retiene en la clínica por un período de veinticuatro horas para asegurarse la tranquilidad de la gata y las condiciones óptimas de restablecimiento. En cualquier caso, después de la operación, tanto hembras como machos deben quedarse encerrados en casa durante, al menos, cuarenta y ocho horas.

La esterilización es una intervención más complicada y de mayor coste que la castración. Como hemos apuntado anteriormente, la operación produce esterilidad en el animal pero no cesa la producción de hormonas sexuales, con lo que no se elimina el comportamiento sexual tan molesto para los propietarios.

¿Por que castrar a mi gato?

• El animal no tendrá la necesidad de salir a la calle y se ahorrará todos los peligros que ello conlleva, como las peleas, los parásitos y las infecciones (Virus de la Inmunodeficiencia Felina y Leucemia Felina).

• Nuestra mascota no saldrá a la calle para satisfacer su instinto sexual y por lo tanto, no preñará o se quedará preñada y no será la responsable de traer al mundo a futuros gatos callejeros. Una gata puede tener de tres a cuatro camadas al año, con una media de cuatro cachorros por camada. Muchos de estos gatitos acaban viviendo en las calles en pésimas condiciones, rebuscando en cubos de basura, alcantarillas o incluso en casas particulares.

• Se eliminan las molestias de su comportamiento sexual (los maullidos constantes y agudos de las hembras y el olor desagradable del orín de los machos). Los gatos castrados resultan ser unos animales más dóciles, cariñosos y tranquilos, y al contrario de lo que se suele creer, su comportamiento no varía en otros aspectos básicos (no pierden su instinto de caza, ni su agilidad, ni su elegancia).

• Evita en las hembras el embarazo psicológico, la piometra y algunos tumores mamarios, y en los machos, tumores testiculares, hernias perianales, tumores de glándulas hepatoides, tumores de glándulas perianales, tumores y quistes prostáticos.

• Aumenta la longevidad del animal.

¿Cuando castrar a mi gato?

Al igual que otros asuntos veterinarios, éste es un tema que genera bastante polémica. Hay veterinarios que aconsejan castrar al animal en edades muy tempranas (antes de la pubertad) mientras que otros se inclinan a hacerlo después del primer celo.

Castrar al gato o gata cuando es muy joven tiene la ventaja de inhibir el comportamiento sexual antes de que se inicie. Contrariamente, hay profesionales que afirman que para evitar trastornos urinarios, no se debe castrar al gato antes de que el macho llegue a la madurez sexual (a los ocho o diez meses). En el caso de las gatas, también es recomendable llevar a cabo la castración entre los ocho y diez meses de vida, y nunca cuando el animal se encuentre en período de celo. Aún después de haber tenido varios partos una gata puede castrarse.

No obstante, la castración se puede realizar en cualquier momento de la vida del gato o gata.

Consecuencias de castrar al gato

Dependiendo del gato y de la raza, tras la castración puede que notemos algunos cambios en nuestro compañero:

• Ejercicio y peso: Los cambios hormonales provocados por la extirpación de los órganos sexuales afectan en la utilización por parte del organismo de los nutrientes. El animal necesita un aporte calórico ligeramente menor, por lo que conviene darle menos cantidad de comida o un alimento más bajo en grasas y más alto en proteínas, y proporcionarle el suficiente ejercicio físico. Un animal que se alimente de forma inadecuada se engordará, operado o no.

• Carácter: Después de una castración, el gato solamente cambia radicalmente aquellas conductas ligadas a sus hormonas. Lo que sí es posible es que al no tener el instinto de salir de casa en busca de satisfacer el celo, es normal que el animal se vuelva más dócil, cariñoso y tranquilo.